Los tratamientos estéticos sin cirugía más demandados

Los avances que se producen en el campo de la cirugía estética y la medicina estética nos permiten rejuvenecer el rostro y el cuerpo sin necesidad de pasar por el quirófano.

La salud es importante. Pero la belleza y la estética también lo son. «Cuanto más cubiertas están las necesidades primarias de una mujer, más aparece la preocupación por la belleza, el hedonismo y el confort», afirma la doctora Maritina Martínez Lara, cirujana estética en la Clínica de Cirugía Estética y Medicina Estética Cocoon en Granada. Para lograr cubrir esta demanda, cada vez más pronunciada, de servicios para perfeccionar el cuerpo, las abundantes clínicas estéticas que inundan España van mejorando día a día con nuevas y mejores tecnologías. Modernos procedimientos que acercan cada vez más la posibilidad de lucir la figura soñada. La cirugía es la madre de todas ellas. El bisturí atrae a demasiados cuerpos que intentan esculpirse el busto a la carta y siguiendo los cánones de belleza de la época. Sin embargo, y sin olvidar las tendencias, cada vez son más las clínicas que sugieren nuevos métodos alternativos que evitan pasar por un quirófano.

Depilación Médica.

«Es el procedimiento más demandado», explica Belén Martín, directora de Clínica Cocoon. Esta práctica consiste en destruir el folículo piloso (parte de la piel que da crecimiento al cabello) mediante la luz del láser, sin dañar los poros ni la estructura de la piel, para que el vello no vuelva a salir. Este sistema de depilación se basa en la destrucción térmica selectiva, mediante luz, de un tejido determinado por su color. El pigmento del pelo absorbe la luz, se calienta y transmite la temperatura al folículo, destruyéndolo.

Láser dermatológico.

«La piel guarda memoria de las agresiones solares repetidas y es cuestión de tiempo que los abusos cometidos terminen manifestándose. Para tratar esta pérdida de luminosidad, brillo y tersura de la piel, origen del daño celular, el láser es la mejor elección», explica Martín. «Además, los problemas de la piel están directamente relacionados con la salud y es muy importante tratarlos», afirma. Los avances han hecho que existan multitud de tratamientos relacionados con esta técnica. Todos ellos, basados en una premisa simple: eliminar, mediante abrasión, las células superficiales y envejecidas de la epidermis para sustituirlas por células nuevas.

Ultrashape.

Este sistema está indicada para la destrucción del tejido graso. Su tecnología se basa en un haz de ultrasonidos focalizados que destruyen las células grasas, sin dañar los tejidos circundantes. «Este método es una absoluta revolución mundial. En una sesión se obtiene como media una reducción de 2,5 centímetros de contorno», afirma Martín.

Radiofrecuencia.

Esta práctica es la adecuada si se quiere solventar el problema de la piel flácida. Se trata de un revolucionario sistema de rejuvenecimiento basado en la aplicación de unas ondas de radiofrecuencia que producen un calentamiento (entre 38 y 41 ºC) del tejido conjuntivo sin que se vea afectada la epidermis y dirigido a todas aquellas personas que solicitan tratamientos estéticos no agresivos e inocuos.

Terapia subdérmica.

Es un procedimiento que utiliza un aparato de alta tecnología que, mediante un sistema de aspiración y dos rodillos, realiza un masaje en la piel y tejido subcutáneo. Gracias a ello, se tratarán problemas como la celulitis y la piel de naranja que tanto preocupa a las féminas. Además, reduce la retención de líquidos y favorece la circulación.

Tratamientos de relleno.

Pueden ser temporales o permanentes. Entre los primeros, uno de los más conocidos y efectivos es el Ácido Hialurónico. Ésta es una sustancia que se encuentra en nuestro organismo de forma natural, formando parte de todos los tejidos. Se infiltra para la correción de arrugas y se utiliza para el aumento de ciertos volúmenes. Por otra parte, entre los rellenos permanentes se encuentra el Aquamid, que es un gel de policramida transparente e inyectable, que permite la corrección de deficiencias del tejido blando. Se suele usar en los lábios, pómulos o incluso en el mentón.

Botox.

Este método ha sido, sin duda, una revolución en el campo de la estética. El proceso se basa en inyecciones de pequeñas dosis de toxina botunílica que producen una paralización temporal de los músculos faciales. Esto provoca un rejuvenecimiento, ya que difumina las arrugas causadas por los músculos de expresión.

La toxina botulínica, más conocida como botox (la marca del primer medicamento de este tipo que se comercializó), es en realidad la toxina que produce el botulismo. Sin embargo, se aprovecha su capacidad de producir parálisis muscular para utilizarla con fines médicos en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas y en medicina estética para las arrugas de expresión, que es por lo que más se la conoce.

Fotomodulación- fotoestimulación.

A través de la estimulación de la dermis, mediante una luz a baja intensidad, esta técnica consigue unos resultados sorprendentes, sobre todo en pieles envejecidas. En concreto, permite a la epidermis recobrar su elasticidad y cerrar los poros. Su aplicación está recomendada para el rostro, escote y manos.

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